Antecedentes


 SIAM DI TELLA, EL DESAFÍO DE INNOVAR

 

A los 18 años, Torcuato Di Tella, preguntó a su amigo mecánico, Guido Allegrucci: “¿Puede usted fabricar una máquina amasadora de pan superior a las importadas?” La formulación no era inocente. Corría 1910 y la idea del joven era aprovechar las perspectivas abiertas por una ordenanza municipal que prohibía el amasado a mano.   

El cumplimiento de la misma significaba que las panaderías de Buenos Aires necesitarían 700 máquinas.   La respuesta de su compañero fue afirmativa y juntos formaron una sociedad que, en 1911 y en plena etapa del modelo agroexportador argentino, patentó la primera máquina de amasar pan bautizada SIAM (Sección Industrial Amasadoras Mecánicas). El producto fue un éxito.    

Al poco tiempo, Di Tella se hizo cargo de la compañía y desarrolló un complejo industrial de gran poderío durante el siglo XX, conocido como SIAM Di Tella Ltd. El mismo, convertido en sinónimo de modernización, llegó a poseer 13 plantas industriales y a fabricar 250 artículos distintos para la industria y el hogar, expandiéndose a Chile, Brasil y Uruguay, así como a New York y Londres.  

De las amasadoras mecánicas, pasó a fabricar surtidores de nafta, bombeadores y artefactos eléctricos. Di Tella logró introducir a nivel masivo el uso de un artículo de avanzada: la heladera SIAM, un bien de confort que se tornó fundamental en la familia argentina.  

El Ingeniero Di Tella murió en 1948, pero su empresa continuó creciendo y además de fabricar electrodomésticos tales como lavarropas y cocinas, se dedicó a producir la motoneta y furgoneta Siambreta, televisores en blanco y negro y el mítico automóvil SIAM Di Tella 1500.



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